viernes, 15 de enero de 2010

Desde las Tribunas



En estos días me encontraba en el estadio universitario viendo un juego de beisbol, Tiburones vs Bravos. Gracias a aquel invento maravilloso conocido como abono, una amiga me regaló unas entradas y por lo tanto terminé en la tribuna de los abonados de los tiburones rodeado de los más acérrimos seguidores de este equipo. Este juego estuvo bastante disputado, los tiburones estuvieron la mayoría del juego perdiendo por 2 carreras y el equipo no parecía dar señales de vida (como la oposición). En uno de esos innings (entradas) de desesperación para los fanáticos, me encontré pensando en la realidad de la oposición venezolana a partir de las actitudes en el estadio:

• Los viejas de Altamira: estos son los que gritan durante todo el juego y celebran hasta el out más sencillo hecho por su equipo, para ellos siempre hay chance y si todos apoyaran como éstos lo hacen seguro motivarían a su equipo para superar cualquier obstáculo y ganar cualquier juego.

• Los viajeros: estos se rinden antes de terminado el partido, generalmente se van antes de finalizar el juego si su equipo no está ganando.

• Los radicales: Se dedican el juego entero a gritar improperios y comentarios hirientes a cualquiera de los 18 jugadores y a los umpires (árbitros). Este grupo está desesperado por el rumbo que lleva el juego y hace todo lo que está a su alcance para intentar hacer una diferencia.

• Los Ni-Nis: Realmente no les importa mucho el juego, puede ser gente que solo estén ahí porque no se han podido ir a otro país, digo juego/lugar, no le van a ninguno de los equipos (o le van a los 2), realmente el juego no es lo suyo y no van a hacer nada para intentar cambiar su curso ya que éste no les importa (aunque su resultado los pueda afectar).

• Los quejones: este grupo son los que se quejan de absolutamente todo lo que hace su propio equipo, no pierden una oportunidad para echarle tierra a algún jugador de su equipo, todo lo hecho por el equipo es insuficiente y siempre hay un jugador (por lo menos) que al deberían cambiar.

Sin embargo existe una gran diferencia de este encuentro con nuestra realidad; en el estadio estamos condenados a solo poder observar el curso de los acontecimientos, en nuestra realidad NO.

Actualmente los venezolanos tenemos el deber moral de pasar de ser, la vieja de Altamira o el radical que sale a protestar (pacíficamente o no), a ser un jugador más, debemos saltar al campo, pero no para sustituir a los que están jugando sino para jugar con los que están jugando; que útil sería tener un jugador que cubriera justo sobre segunda, que útil sería tener un jugador que cubriera la mitad entre segunda y tercera base, que útil sería que Venezuela tuviera jugadores que pudieran “tocar la bola” y sacrificar sus intereses personales por el bien del equipo, que útil sería que todos los venezolanos nos uniéramos para mejorar a Venezuela.

Solo espero que igualmente como en ese partido en particular terminemos ganando!

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